La iglesia, dedicada a la Virgen María, fue pintada íntegramente por Toma de Suceava en 1535, predominando los colores rojo ladrillo y utilizando las proporciones características del estilo pictórico bizantino.
Gracias a la luminosidad de sus coronas y a la utilización de colores cálidos, da a sus personajes la espiritualidad propia del pueblo moldavo.
En los frescos exteriores predomina el color rojo, y cabe destacar una composición basada en el poema del Patriarca Sergio de Constantinopla dedicado a la Virgen María (a la que está dedicada el Monasterio en su totalidad) en agradecimiento por haber salvado la ciudad del asedio del 626 dC por parte de los persas.
Debajo de él tenemos otro acontecimiento histórico, el "Asedio de Constantinopla"; como vemos, este es un tema que se repite una y otra vez en las pinturas que decoran los monasterios, lo que demuestra el sentimiento de lucha del pueblo rumano contra los turcos.
También es de destacar la imagen del "Diablo cómico", representado como una mujer glotona y las quince escenas que cuentan la vida de San Nicolás.
En el interior nos encontramos una bóveda que ha suscitado la admiración de los especialistas, ya que da la sensación de flotar en el aire.
También es de destacar la imagen del "Diablo cómico", representado como una mujer glotona y las quince escenas que cuentan la vida de San Nicolás.
En el interior nos encontramos una bóveda que ha suscitado la admiración de los especialistas, ya que da la sensación de flotar en el aire.
Con respecto a las maravillosas pinturas, hay que destacar, por ejemplo, la "Crucifixión de Nuestro Señor", que se encuentra en el ábside norte de la nave.
No debe olvidarse visitar, en el interior de la iglesia, una valiosa colección de iconos del siglo XVI.
Arquitectónicamente, hay que resaltar que la iglesia tiene la galería de entrada abierta más vieja de las construcciones de este tipo en los monasterios moldavos, que carece de torre, así como que posee cinco habitaciones.
La habitacíón central (o Sala de las Tumbas), tiene el techo más bajo que las otras, por esconder en ella una ¨Habitación de los Tesoros¨, en donde se guardaron siempre las riquezas del monasterio.
Se le añadió un campanario como una torre anexa en 1641.
Muchos consideran que, de todos los monasterios, el de Humor es que tiene las pinturas interiores más impresionantes.
En el muro derecho según usted entra en la Habitación de las Tumbas, se encuentra una pintura votiva que muestra la fundador, Teodor Bubior, ofreciendo a Cristo, con la ayuda de la Virgen Maria, una réplica en miniatura del Monasterio.
La tumba de Bubior, que murió en 1539, se hallan en la parte izquierda de la habitación, a su lado, sobre la tumba de su esposa, una pintura muestra a esta rezando a la Virgen María.
Las pinturas de la primera sala, o pronaos, muestran varias escena de mártires.
Sobre el borde decorativo, que recorre la base de las cuatro paredes, hay una representación de los primeros tres meses del Calendario Ortodoxo.
El monasterio tenía un muro defensivo, al cual se le añadió la torre de entrada en 1612.
El monasterio de Humor cumplió un papel importante en la historia de la cultura rumana, ya que allí funcionó, a partir del siglo XV, un famoso taller de miniaturistas y calígrafos que trabajaron en la elaboración de un Evangelio, en cuyas páginas se conserva la célebre miniatura de Stefan cel Mare.
El Monasterio de Humor está situado a 6 Kms. al norte de Gura Humorului.
Es un monasterio de monjas y fue fundado en 1530 por Alexandru cel Bun, con la ayuda de una familia de nobles, Anastasia y Theodor Bubuiog bajo la protección del príncipe Petru Rares.
En sus funciones, el monasterio vino a sustituir a una iglesia de madera de principios del siglo XV, cuyas ruinas todavía pueden verse en la localidad.