SEGÚN DISTANCIAS
EN LA MISMA LOCALIDAD DE VAMA
Es interesante saber que el primer registro documentado sobre nuestra localidad data del 1408, y que aquí, durante un siglo entero, (período 1775-1872), dada su proximidad con la frontera ucraniana, tuvo su actividad una comandancia militar austriaca. ¨Vama¨ significa ¨aduana¨ en rumano, pues aquí se hallaba de hecho la aduana.
En la localidad se halla a iglesia de madera ¨La Ascensión del Señor¨, que data del 1783.
HASTA 20 KILÓMETROS DE DISTANCIA:
•
El Monasterio de Moldovita. Herencia de la Humanidad de la UNESCO. Construido entre 1402 y 1410, siendo terminadas sus famosas pinturas, tanto interiores como exteriores, en 1537. Cuenta con un Museo de Arte Medieval que muestra iconos centenarios, incunables, pergaminos, etc…
•
El Monasterio de Voronet. Herencia de la Humanidad de la UNESCO. Quizás el más famoso y valorado de los monasterios pintados de Bucovina. Edificado en 1488 por el Príncipe Esteban el Grande. Está dedicado a San Jorge y sus pinturas fueron terminadas en 1535. Su muro exterior trasero muestra el fresco ¨El Juicio Final, considerado por los expertos la ¨Capilla Sixtina de Oriente¨. El peculiar tono azul de sus muros exteriores acuñó en los catálogos internacionales de colores el nombre ¨Azul Voronet¨.
•
El Monasterio de Humor. Herencia de la Humanidad de la UNESCO. Fundado en 1530, vino a sustituir a una iglesia de madera del siglo XV cuyos restos pueden aun visitarse en la localidad. Se halla dedicado a la Virgen María. Sus frescos exteriores son predominantemente rojos, y los interiores son considerados como los más impresionantes del arte moldavo.
•
El Museo de Arte Medieval de Moldovita.
•
El Museo de la Madera, en Campulung Moldovenesc. Museo etnográfico y artístico.
•
El Museo Etnográfico de Campulung Moldovenesc. Trajes populares, arquitectura de madera, antiguos huevos tradicionales pintados, etc… Un recorrido por el antiguo folclor moldavo.
•
Museo Colección Etnográfica del Profesor Ion Tugui, en Campulung Moldovenesc. Valiosa colección de cerámicas, monedas, bordados y, como su parte mas famosa, sus más de 3500 cucharitas de madera tradicionales procedentes de toda Rumania y muchos otros paises del mundo.
•
Las Montañas Rarau. Parte del macizo norte de los Cárpatos, alcanzan los 1678 metros de altitud, fácilmente accesibles por coche primero y a continuación con un hermoso paseo por las alturas. En su cumbre, la ¨Roca de la Señora¨ se una masa de cruces se alza en recuerdo de los alpinistas que han muerto tratando de escalar sus paredes laterales.
•
El Bosque de Slatioara. Parque Natural de más de 1000 hectáreas, es una de las zonas arbóreas más antiguas de Rumania y de toda Europa, con árboles que alcanzan edades cercanas al medio milenio y cuyo grosor no puede ser abarcado siquiera por tres hombres. Se encuentra a una altitud comprendida entre 790 y 1,353 metros en la ladera este del macizo montañoso de Rarau.
•
Casa Gramada de Campulung Moldovenesc. Monumento de arquitectura que data del año 1817.
•
Parque Dendrológico ¨Lunca de Moldavia¨, en Campulung Moldovenesc. Una superficie de 26 hectáreas que comprende más de 100,000 especias distintas de vegetación.
•
La Reserva Floral Toridescu. Declarada como tal en 1933, se halla situada en las Montañas Rarau, a una altura media de 1,400 metros, y comprende 44 hectáreas.
•
Reserva Cinegética Giumalau, en Gura Humorului. Más de 211 hectáreas de caza con osos, jabalíes, ciervos, corzos, lobos, zorros, linces, etc… visitadas por cazadores del mundo entero.
•
La Cerámica Negra de Marginea. Esta localidad es famosa por su cerámica negra, que en algunos objetos se muestra pintada. Es posible contemplar gratuitamente su proceso de fabricación y, en las tiendas del pueblo, comprar bonitas y prácticas cerámicas que, de vuelta a casa, le serán recuerdo diario de su primera visita a Rumania.
HASTA 40 KILÓMETROS DE DISTANCIA:
•
El Monasterio de Sucevita. Herencia de la Humanidad de la UNESCO. Terminado de construir en 1584 y sus frescos, tanto interiores como exteriores, se terminaron de pintar en 1596. Posee el famoso fresco frontal con la ¨Escalera de las Virtudes¨. Sucevita es uno de los mayores y más refinados monasterios de la Bucovina, y el recorrido de las bella carretera montañosa desde Moldovita, con sus maravillosas vistas, es impresionante. Cuenta con un importante museo con piezas de arte moldavo de los siglos XV y XVI, en el que destacan manuscritos, iconos, objetos de culto y bordados. Como la mayoría de los monasterios se halla ubicado en un paraje de extraordinaria belleza.
•
El Monasterio de Arbore. Herencia de la Humanidad de la UNESCO. Terminado de construir en 1503. Aunque bastante deteriorado por distintos avatares, Arbore una de las obras cumbres del arte moldavo bizantino. Sus pinturas, tanto interiores como exteriores, datan de 1541. En sus pinturas predominan los tonos verdes combinados con el rojo, el azul y el amarillo. En el patio de la iglesia se pueden ver 15 pequeños recipientes donde se preparaban los colores, lo que revela la variedad de tonos utilizados por los pintores.
•
Las Minas de Sal de Cacica. Minas de sal descubiertas en 1445, que cuentan con una iglesia bajo tierra tallada en sal por los mineros. Cuenta con un lago natural de sal, conocido como el ¨Lago de los Deseos¨, un salón de baile y deportes, así como una vasta colección de fantástica esculturas en sal, extendida a lo largo de las galerías. Durante los siglos XVIII y XIX, Cacica alojó una floreciente industria que empleaba a cientos de mineros de Bulgaria, Hungría, Polonia, la entonces Yugoslavia y Ucrania. Cacica era entonces conocida como la ¨Pequeña Austria´ por su multiétnica población y la armonía con la que vivían en ella las distintas razas. La historia de las minas se encuentra detallada en el Museo cercano, junto a la puerta de entrada.
•
La Casa-Museo del compositor Ciprian Porumbescu. Lugar de nacimiento del gran compositor rumano, que presenta una muestra recorrido de su vida y obra.
•
El Centro Etnográfico de Sadova. Importante muestra histórica del folclor moldavo.
HASTA 80 KILÓMETROS DE DISTANCIA:
•
Ciudad de Suceava, capital de la provincia, mencionada por primera vez en 1388, cuando fue declarada como tal. El 2 de julio de 1504 murió en ella el Príncipe Estaban el Grande, figura central de la historia de Moldavia por su exitosa lucha contra los turcos que le ganó la denominación de ¨El Atleta de Cristo¨, por el Papa Pío VI. Actualmente cuenta con 115,000 habitantes.
•
El Monasterio de Dragomirna. Terminado de construir en 1609 por el arzobispo Anastasio Crimca, comprende dos iglesias y un importante museo de arte religioso.
•
La iglesia ¨Nacimiento de San Juan¨, en Suceava, terminada de construir en 1643.
•
¨Curtea Dumneasca¨, situada en el perímetro de la vieja ciudad medieval de Suceava. Construcción edificada por el Príncipe Pedro I. Más tarde, Stefan cel Mare y Vasile Lupu enriquecieron el edificio original, cuyos restos pueden ser visitados hoy día.
•
La Fortaleza Scheia¨, construida en el siglo XIV, tiene forma de rombo con altura de 36 metros en su interior y con muros de 3 metros de grosor.
•
La Fortaleza Suceava, construida en el 1388 por Petra Musat, fortalecida aún dos veces por Stefan cel Mare, resistió durante siglos los ataques otomanos. Aquí murió, en 1504, el propio Stefan cel Mare. En 1538, en tiempos de su hijo Petru Rares, Stefan Lacusta traiciona a los moldavos y es subido por los turcos al trono de Moldavia. En 1568, Al. Lapusneanu, en combinación también con los turcos, sube al poder e incendia la histórica fortaleza que es renovada decenios mas tarde por Ieremia Movila y Vasile Lupo. Igualmente a la orden de los turcos y del imperio otomano, Dumitrasco Cantacuzino destruyó de nuevo parcialmente la fortaleza, que tuvo trabajos de restauración en 1895, 1951 y 1961.
•
La Iglesia Mirauti. Construida entre 1375 y 1391, se convirtió en sede cabeza de la iglesia moldava en 1401.
•
La Iglesia de San Ilie, construida en 1488 por Stefan cel Mare (Esteban el Grande).
•
El Monasterio de San Juan el Grande, en Suceava. Herencia de la Humanidad de la UNESCO desde 1993. Construida en 1514, sus pinturas tanto interiores como exteriores, fueron terminadas en 1534. El conjunto fue restaurado en los períodos 1751-1760 y 1976-91, y actualmente es sede de Arzobispado de Suceava y de Radauti.
•
Iglesia ¨Invierea Domnului¨, construida en 1551 por Elena Rares, esposa de Petra Rares, hijo a su vez de Stefan cel Mare.
•
Iglesia Sfint Dimitriu, terminada de construir en 1535 por Petru Rares, pintada en 1538, se halla en ella la tumba de Bogdan Rares, hijo de Petra Rares.
•
Monasterio Todireni, terminados su construcción y pinturas en 1597.
•
Monasterio Zamca. La más importante sede religiosa armenia de Rumania, data del siglo XV cuando fue Catedral Episcopal Armenia en tiempos de Alejandru cel Bun. Sus muros fueron fortificados en 1690-91 para protegerse de los ataques turcos.
•
Museo de Etnografía y Arte Popular de Suceava. Se halla en un antiguo edificio de piedra y ladrillo cuyos interiores muestran elementos arquitectónicos característicos del arte medieval moldavo.
•
Museo Nacional de la Bucovina.
•
Casa-Museo ¨Simion Florea Mariam¨, casa de nacimiento del folclorista rumano del mismo nombre, cuenta con una muestra etnográfica de gran interés entre la que destaca su biblioteca personal.
•
La Biblioteca de Bucovina, construida en 1923, dispone de un fondo de 300,000 volúmenes.
•
El Parque Natural de Salcea, famoso por sus nenúfares blancos y amarillos y su enorme variedad de juncos.
•
La Iglesia ¨Inaltarea Sfintei Cruci¨. Construida en 1487 por Stefan cel Mare, impresiona especialmente por la armonía de sus proporciones, la estilización de las formas, su simple decoración y reducidas dimensiones. Sus frescos son de alto interés artístico.
•
La Iglesia de San Procopio, en Milisiauti. Construida en 1487 por Stefan cel Mare, la iglesia fue destruida parcialmente por el ejército austriaco durante la Primera Guerra Mundial.
•
La Iglesia de San Juan, de Reuseni. En memoria de su padre, Stefan cel Mare comenzó su construcción en 1503, siendo terminada por su hijo Bogdan III.
•
Pistas de Esquí de Vatra Dornei.
•
El Complejo Balneario de Vatra Dornei, con aguas naturales carbogaseosas, ferruginosas, bicarbonatadas, sódicas, cálcicas y de magnesio. Indicado para afecciones cardiovasculares, (estados post-infarticos, cardiopatías hisquémicas, compensación de insuficiencias mitrales y aórticas, etc…), varices, afecciones respiratorias, endocrinas, digestivas, ginecológicas, metabólicas y de nutrición. Instalaciones para tratamientos de baños calientes con diferentes aguas carbogaseosas, para electro, hidro y mecanoterapia, etc…
•
Reserva Floral Rachitisu-Glodu, con una superficie de 177 hectáreas, con plantas poco comunes como Uva de Oso, Rocio de Cielo, etc..
•
Centro Etnográfico de Saru Dornei. Arte popular.
•
Parque Natural Tinovul Saru Dornei. 35 hectáreas con una extensa variedad de musgos, pinos y la Cueva de Luana.
•
Estación Balnearia Saru Dornei. Dada la calidad gustativa de esta aguas, se utilizan en especial como sales de mesa.
•
Reserva Natural de Cozna. Pantano donde se hallan numerosas variedades de pinos y restos glaciares, abedules enanos, follaje de musgos.
HASTA 100 KILÓMETROS:
•
El Monasterio de Putna (a 90 kilómetros). Uno de los más importantes monasterios de Moldavia y posiblemente el más querido por el pueblo rumano. Sus enormes instalaciones incluyen el monasterio pintado al fresco, tanto en su interior como exterior, otro monasterio interior, una necrópolis con las tumbas de Stefan cel Mare y su familia, diversos centros de estudio y un importantísimo museo para la historia de Rumania, que incluye una larga muestra, sumamente interesante, de objetos pertenecientes a Stefan cel Mare y su familia.
EXCURSIONES DE UN DIA
Iasi, primera capital de Rumania
(190 kilómetros)
Desayune temprano y disfrute un día completo en Iasi, la tercera ciudad de Rumania por tamaño, antigua capital del país e importante centro universitario y económico en la actualidad. Además de caminar por las bonitas calles y avenidas de la ciudad, podrá visitar el espléndido Palacio de Cultura, de estilo neo-gótico, que contiene cuatro importantes museos: la Pinacoteca (muy destacable en su sección rumana), el Museo de Historia, el Museo Etnográfico y un curioso Museo de la Técnica. Disfrute de la ciudad hasta aproximadamente las seis de la tarde, hora a la que podrá emprender el camino de regreso para llegar a ¨casa¨ a la hora de la cena.
MARAMURES: LAS CENTENARIAS IGLESIAS DE MADERA
Y EL CEMENTERIO ALEGRE DE SAPANTA
(210 kilómetros)
DOS REPORTAJES DE EL PERIÓDICO EL MUNDO
ELMUNDOVIAJES
Viernes , 23 de julio de 2004
IGLESIAS DE MADERA. La herencia secreta de Rumania
Por GEMA BELÉN
MADRID Ocultas durante siglos en los Cárpatos, las iglesias de madera de Maramures han sido durante siglos uno de los tesoros más secretos de Rumanía. Estas bellas durmientes, declaradas PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD POR la UNESCO en 1999 por su belleza y artesanía han despertado finalmente en un esfuerzo de atraer a turistas a este país balcánico.
Rumania ha lanzado un programa para ayudar a las comunidades locales a conseguir fondos de la EU (organización a al que aspira a entrar) para hacer las iglesias más turísticas y atraer a los viajeros occidentales a esta región única pero distante que limita con Ucrania.
En la iglesia de Surdesti, se halla el edificio más alto del mundo construido con madera de roble (72 metros altura), la esposa del sacerdote, Maria, se lamenta de que la carencia de señales en el camino y de información impide que los turistas den con este tesoro de 1767.
UN GIGANTESCO MUSEO AL AIRE LIBRE
Los países occidentales que reconstruyen cuidadosamente viejas ciudades o aldeas para atraer a turistas culturales envidiarían Maramures, un museo al aire libre que ha sido testigo de la vida en los balcanes durante los últimos siglos.
Por esta zona parece que el tiempo no ha pasado, los aldeanos todavía visten con el traje tradicional, usan animales y herramientas de madera en sus campos, tejen a mano y son famosos por tallar la madera. «Maramures es un puente entre el pasado y el futuro», afirma Marchis.
Las iglesias de madera, que datan del siglo XVII, son su tesoro más preciado, en ellas se mezcla la tradición ortodoxa rumana con los elementos góticos, creando un híbrido arquitectónico único.
En Rogoz -una de ocho iglesias en la lista de la UNESCO de las cerca de 90 que tiene la región - la comunidad local invirtió 160.000 euros del fondo de desarrollo regional de la UE para mejorar el acceso turístico.
ADAPTARSE A LOS NUEVOS TIEMPOS
Convencer a los sacerdotes de que tratasen a las iglesias de madera no sólo como lugares de culto, sino también como monumentos culturales es un desafío.
Un buen ejemplo de adaptación a los nuevos tiempos es el monasterio de Barsana. Sólo tiene diez años pero los trabajos artesanales que realizan sus 13 monjas (cuadros, alfombras tejidas a mano…) ya atraen a innumerables turistas y peregrinos que suelen pasar allí la noche. De hecho, aparte de las donaciones, el turismo es su principal fuente de ingresos.
Lejos de preocuparle, la madre superiora, Ilofteia Oltean, está encantada y enseña con orgullo el libro de invitados en el que se puede ver la firma del príncipe Carlos de Inglaterra.
ELMUNDOVIAJES
Lunes, 30 de agosto de 2004
EL CEMENTERIO ALEGRE DE SAPANTA: CRUCES CON MENSAJE
Sonrisas y lágrimas en el cementerio de Sapanta
MADRID .- Reírse a carcajadas en un cementerio mientras una familia deposita flores en la tumba de un difunto sería una falta de respeto en cualquier parte del mundo menos en Sapanta, conocida por poseer una colección de cruces que despiertan entre los visitantes más sonrisas que lágrimas. Y es que en esta esquina de Rumania se celebran la vida y la muerte por igual.
«Venid todos, os daré aguardiente, la mejor bebida para olvidar las penas... en vez de uno, veréis doble. En vida me acostumbré a los licores fuertes, hasta que me marché con 54 años», estas frases se pueden leer en el epitafio de una de las cruces acompañando a la imagen de una mujer difunta al lado de su destilería.
Cientos de cruces de madera cuidadosamente decoradas han marcado las tumbas de los aldeanos en Sapanta desde que un tallador de madera local comenzó la tradición allá por 1930.
Stan Ion Patras, fallecido en 1977, talló y pintó su primera cruz en 1935, con un dibujo del difunto en la parte de arriba y un poema debajo.
Inspirado en las historias que se contaban sobre el difunto durante el banquete tradicional celebrado tres días después del entierro, Patras componía rimas que describían la vida o la muerte de la persona.
«A mí de joven me gustaba bailar al compás del sonido de un violín. Pero entonces me casé y mi esposa me lo prohibió,» reza un poema, mientras en otras cruces se puede ver a un agricultor cuidando a su oveja, a un peluquero cortando el pelo o a una anciana tejiendo.
Las cruces al parecer aliviaban el sufrimiento de los parientes y Patras consiguió cada vez más encargos, llenando el cementerio, situado alrededor de la iglesia ortodoxa del pueblo, con lo que es ahora la herencia cultural de esta comunidad de 5.000 personas.
UN GRAN RECLAMO PARA LOS TURISTAS
El cementerio fue descubierto por los turistas en la década de los setenta, y desde entonces muchos se han desplazado a Maramures, cerca de la frontera con Ucrania, sólo para verlo.
«Los cementerios solían aterrorizarme cuando era un niño», reconoce Alexa Varriano, un visitante de Nueva York, «Pero no éste. Es muy hermoso». Su amigo, Andrea Gissing de Seattle, está de acuerdo: «Esto es más una celebración de vida que un luto».
Cuando Patras murió sus pupilos continuaron el trabajo y hoy Dumitru Pop, la única persona que todavía hace las cruces, recibe encargos de todo el mundo. La elaboración de cada cruz le lleva dos semanas y cuesta alrededor de 10 millones de leis (unos 260 euros).
«Desde la caída del comunismo en 1989 cada año vienen más turistas. La gente en el pueblo está muy orgullosa de que los forasteros vengan y lean lo que está escrito sobre las tumbas de sus antepasados», dice Pop.
Los autobuses descargan delante del cementerio -declarado Monumento de Herencia Cultural por Rumania- a turistas que pueden adquirir algún que otro recuerdo en los pequeños puestos que se concentran a la entrada del cementerio, algo que a Pop no le hace mucha gracia.
EPITAFIOS MUY SINCEROS
El siguiente objetivo de este artesano de la madera es crear un museo para mostrar las más de 100 viejas cruces que ha ido almacenando a lo largo de los años, la mayoría hechos por Patras. En la tradición ortodoxa, las tumbas a menudo son reutilizadas por parientes y las cruces son sustituidas por otras nuevas.
Según Pop, el elemento más importante de una buena cruz es la honestidad que debe haber mostrado la persona fallecida en vida.
«Si veo a alguien beber todo el día, lo pondré en su cruz. Si me equivoco, será la gente del pueblo la que me juzgue, no la persona muerta», afirma.
Algunas cruces son terriblemente sinceras. Muestran a un hombre con un cigarrillo en la boca, sosteniendo una botella del aguardiente local o 'tuica' con la muerte a sus pies en forma de esqueleto negro.
En otra se puede ver como un pastor es asesinado por «un húngaro malo» quien primero disparó a la víctima y luego lo decapitó.
Pero la mayoría de las cruces muestran a los lugareños realizando sus quehaceres diarios o su aficiones, recreando en el 'santo lugar' una estampa colorida de la vida en el pueblo.